Frase de Cine de Cine
Jugando con el corazón
Tengo un amigo, es músico, toca la trompeta. Es muy bueno. De vez en cuando voy a sus jam sessions y toca mi canción favorita, un viejo tema de Chet Baker. Siempre la toca de la misma manera, pero nunca suena igual. Una noche que salimos de copas, yo entonces bebía, intenté explicarle lo que me hacía sentir esa canción, esa melodía me emocionaba, y su forma de interpretarla también.
Él negó con la cabeza y dijo: "Joan, no se puede hablar de música. Hablar de música es como querer
bailar con un edificio."
Y le dije: "Qué gilipollez, si nos ponemos filisóficos no podremos hablar de casi nada. De amor, por ejemplo."
Entonces se echó a reir y dijo: "Desde luego, por descontado, hablar de amor es como querer bailar con un edificio."
Pero da igual, aunque tenga razón, yo no voy a dejar de intentarlo.
Ver más sobre Jugando con el corazón
