¿que solo es un perro? Ortos sueña con ser un oso y tú quieres hundirle diciendo que sólo es un perro... es como si decimos que alguien no puede subir una montaña, solo es un hombre. o un diamante, solo es una piedra. SOLO.
¡venga Ortos baila conmigo! demuéstrale que eres un oso!
- También hay quien se pregunta cómo es que empleas tu tiempo con esos niños y por qué. - ¡Eso es una locura! ¿Cómo puede nadie ser tan malpensado? ¡Son niños, niños inocentes!... Cuando se atisba un resquicio de felicidad, siempre hay alguien que quiera destruirla. No, gracias Arthur, pero no creo que mucha gente dé crédito a esas sandeces. - ¿Y por qué no hay nadie junto a ellos?
- Eres muy importante para mis hijos. Sobre todo para Peter.
- Me parece que Peter trata de crecer demasiado deprisa. Me imagino que cree que a los adultos no les afecta tanto como a los niños cuando pierden a un ser querido... Yo perdí a mi hermano David cuando tenía la edad de Peter. Eso casi acaba con mi madre. - James, lo siento mucho... Tu pobre madre, no puedo imaginar lo que es perder a un hijo. - Ya, pasó meses sin levantarse de la cama. No comía. Lo probé todo para hacerla feliz, pero sólo pensaba en David. Por eso, un día me vestí con la ropa de David y me acerqué a ella. - ¡Le darías un susto de muerte! - Creo que esa fue la primera vez que se decidió a mirarme. Y ese fue el fin del niño que fue James. Solía pensar que se había ido al País de Nunca Jamás. - ¿Dónde? - Nunca Jamás, un lugar maravilloso. Nunca le había hablado a nadie de esto, nunca. - ¿Cómo es Nunca Jamás? - Un día te llevaré.
- Perdone señor, está usted pisándome la manga. - Oh, vaya, lo siento mucho... Debo de advertirte que estás tendido bajo mi banco. - Lo siento, pero no tengo más remedio. El malvado príncipe George me ha encerrado en una matzmorra. Lamento mucho molestarle. - Si estás encerrado en la mazmorra no se puede hacer gran cosa, ¿verdad? ¡Quizás pueda pasarte la llave a través de los barrotes! - Yo no me arriesgaría señor. El malvado príncipe George ha torturado a muchos hombres.
- ¿Le está molestando señor? Mi hermano puede llegar a ser una persona sumamente irritante. - Ajá, ¿el príncipe George, supongo? Tengo entendido que eres el horrible tirano que ha encarcelado a este desdichado. - ¿Horrible? No, en realidad soy un gobernante firme, amable y tolerante. - ¿Y qué es lo que ha hecho exactamente...? ¿Cómo has dicho que te llamas? - Michael. - ¿Cuál es exactamente el crimen de Michael? - Ser mi hermano pequeño. - Oh, ya entiendo. Lo siento chico, no puedo liberarte. - No pasa nada.
- ¿Podemos jugar con su perro? - Éste es John, el segundo en la línea de sucesión.