- Sí, el camino ya me lo conocía, te veo poco morenita para haber estado en Madagascar, ¿Qué pasa, qué ha estado lloviendo? ¿A que no has salido ni de la casita no?
- Aitor, entiendo que estés enfadado, pero te juro que nunca quise hacerte daño
- ¿Hacerme daño? Sara yo no he nacido ayer, vale sabía perfectamente donde me estaba metiendo, y podía ganar y podía perder, vale así que el daño me lo he hecho yo mismo.
- Vale pero quiero que entiendas porque lo hice
- ¿Qué porqué lo hiciste? Hombre, ¿Está claro no? Estás jodidamente enamorada de Lucas.
- No, Aitor, ya no, y tampoco quiero ser para tí la niñata caprichosa que se largó a Madagascar
- Para mi eres mucho más que eso, para mí tu eres la chica de la mesa de billar, y la chica de la sonrisa que miraba por el retrovisor de mi moto que la carretera y la chica más caprichosa de todo el puto barrio de Sant Antonio.
- ¿Qué?
- ¿Qué? Quiero a Lucas, quiero a Aitor, quiero ir a Madagascar, quiero ir en moto.. ¿Qué coño quieres Sara? Eres tan egoista que empiezo a pensar que no te mereces nada, ni promesas de futuro, ni álbumes de recuerdo, ni que llame a la puerta de tu casa, porque cada vez que llueve alguien se ahoga, pero a ti te importa una puta mierda.
Nos empeñamos en buscar la felicidad cada día y no nos damos cuenta de que es ella quien tiene que encontrarnos, y eso será donde menos te lo esperas, en el instituto, en el supermercado o en mitad de una boda. Y cuando llega descubres que ahí no acaba todo, que el final de un camino sólo es el principio de otro, y lo único importante es la persona que escoges para que camine a tu lado. Y esconderse es lo que menos te importa, lo que te importa es que estás tocando con la yema de los dedos eso que has estado soñando toda tu vida, y ya sólo importa el hoy, el presente y lo que queda por venir.
Cuando uno piensa en el amor, piensa en los amores de su vida, en amores tranquilos, o en amares tiernos, por que así han sido los pocos amores de mi vida, y es que yo he sido de enamorar a golpe de pico y pala, de horas en el portero automático y de tardes de domingo en el cine, de echar distancias, y de meses y meses hasta el primer beso. No todos los amores son así, los hay de todo tipo, amor inesperado, amor imposible, amor clandestino, y por supuesto amor loco el amor fu un amor que todo el mundo debería tener derecho a probar, aunque sea una sola vez en la vida, un amor que te deje en la cuerda floja, al límite entre la cordura y la razón, entre el amor y la locura propiamente dicha
El miedo es como la familia, que todo el mundo tiene una, pero aunque se parezcan, lo miedos son tan diferentes y tan personales, como pueden serlo todas las familias del mundo. Hay miedos tan simples como desnudarse ante un extraño, miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser lo que soñamos, a no dar la talla. Miedo a que nadie entienda lo que queremos ser. Hay miedos que nos va dejando la conciencia, el miedo a ser culpables de lo que les pase a los demás, y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido. Como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca. Y hoy he escuchado a un señor en la tele, un señor encantador, que decía que la felicidad es la ausencia de un miedo. Y entonces me he dado cuenta de que últimamente, yo ya no tengo miedo. Librarse del miedo es como quitarse la ropa delante de alguien, a veces cuesta, pero cuando empiezas lo único que tienes que hacer es seguir, sin dudar, y de repente te das cuenta de que el miedo ya no te pertenece, ha desaparecido, como esa ropa que un día dejas de usar.
Quiero que estés siempre junto a mi y no quiero que te falte nada, ya se por que te quiero por que tu eres CASA, eres mi casa, mi hogar, mi dulce hogar, mi casita de muñecas mi niña mimada, quiero que estemos aquí siempre juntos, y que no nos falte de nada, tan solo darnos amor.
Ahora no puedes hacer como si no te enteraras, como si nada de esto fuera contigo, por que sabes que te quiero, que te quiero desde que era una niña, y que ya no sabría como decirte que no puedo vivir sin tí, no quiero estar con nadie de mi edad, solo quiero estar contigo, por que tu eres mi hombre, y eres el que mejor me conoce y el que mejor de todo, que no se como explicarte esta sensación que llevo por dentro, este terremoto, que pasa cada vez que te tengo cerca, que no se como explicarte que te quiero tanto.. mas que al mundo entero, y por eso me decido a dar este paso..