Ahora voy a reformarme y dejar esto atrás, ir por el buen camino y elegir la vida. Estoy deseándolo, voy a ser igual que vosotros. El trabajo, la familia, el televisor grande que te cagas, la lavadora, el coche, el equipo de compact disc y el abrelatas electrico, buena salud, colesterol bajo, seguro dental, hipoteca, piso piloto, ropa deportiva, traje de marca, bricolage, tele-concursos, comida basura, niños, paseos por el parque, jornada de nueve a cinco, jugar bien al golf, lavar el coche, jerseys elegantes, navidades en familia, planes de pensiones, desgrabación fiscal... Ir tirando, mirando hacia delante, hasta el día en que la palmes.
La heroína te estriñe. La heroína de mi último chute se está desvaneciendo y los supositorios aún no se han derretido. Ya no estoy estreñido.
Sueño con unos enormes aseos públicos recién estrenados, lustrosos grifos dorados, mármol blanco virgen, una taza tallada en ébano, una cisterna llena de Channel número 5 y un lacayo que me pasa hojas de papel higiénico de seda pura. Pero dadas las circunstancias, me apaño con cualquier cosa.
- ¿Pero qué coño es esto? - Supositorios de opio, ideales para tus propósitos. Se deshacen lentamente, la bajada es gradual.. ¡Diseñados para tus necesidades! - ¡Quiero un puto chute! - Es todo lo que tengo, lo tomas o lo dejas. ¿A que ya te sientes mejor, eh? - Estupendo, deberías meterte unas cuantas por tu culo, a ver qué tal.
Renunciando al caballo - Fase primera: Preparación.
Hará falta una habitación que no abandonarás. Música relajante. Sopa de tomate, 10 latas. Sopa de champiñón, 8 latas, para tomar en frío. Helado de vainilla, tamaño familiar. Evacuol, un frasco. Paracetamol, enguaje bucal, vitaminas. Agua mineral, bebida isotónica. Pornografía. Un colchón. Un cubo para la orina, uno para las heces y otro para los vómitos. Una televisión y un bote de Valium, que ya he obtenido previamente de mi madre, que es también a su modo casero y socialmente aceptable, una drogadicta.
Y ahora estoy listo. Sólo necesito un último chute para aliviar el dolor mientras el Valium hace efecto.
La gente se cree que esto no es más que miseria y desesperación y muerte y toda esa mierda que no hay que olvidar, pero lo que olvidan es el placer que supone. De lo contrario no lo haríamos. Después de todo no somos gilipollas, joder. Bueno, al menos no tan gilipollas. Coge el mejor orgasmo que hayas tenido, multiplícalo por mil y ni siquiera andarás cerca.
- Somos heterosexuales por defecto, no por voluntad propa. Depende de lo que te guste. Es todo una cuestión de éstetica, sin una puta mierda que ver con la moral.
- Renton (Voz en off): Lo malo de desengancharme del caballo era que sabía que tendría que volver a juntarme con mis amigos en un estado de consciencia plena. Sick Boy por ejemplo, se desengancho del caballo al mismo tiempo que yo; no porque quisiera hacerlo, sino sólo para fastidiarme, sólo para mostrarme lo inútil que era quitándole merito a mi propia lucha. Vaya un cabrón retorcido ¿no os parece?. Y mientras lo único que yo quería era estar tirado sintiendo lastima de mi mismo, él insistía en contarme por enésema vez una de sus múltiples teorías sobre la vida.
Parece ser que soy el tío más afortunado del mundo, varios años de adicción justo en mitad de una epidemia rodeado de muertos vivientes, pero yo no, yo he dado negativo, es oficial, pero una vez que se desvanece el dolor empieza la verdadera batalla, depresión, aburrimiento, te sientes tan hundido que quieres quitarte de en medio.