- No tienes idea de lo que significa la amistad. - Yo quiero más que eso. - Tú no sabes lo que quieres. - Ni tú tampoco. Te asusta que alguien te desee y quiera estar contigo. - ¿Y por qué debería asustarme? - Porque no podrías refugiarte en tus libros, ni en tu telescopio, ni en tu fe. ¿Sabes por qué estas tan asustada? Porque también quieres estar conmigo.
- Lo estoy intentando, pero creo que echo de menos estar contigo. Creo que me inspiras. - Suena a falso. - ¿Qué suena a falso? - Todo. - Pues no lo es. - Demuestralo.
El amor es sufrido y considerado, nunca es dejado. El amor nunca es jactancioso o engreído, nunca es grosero o egoísta, nunca se ofende ni es resentido. El amor no haya placer en los pecados de los demás y se deleita en la verdad. Siempre está dispuesto a excusar, confiar, esperar y soportar todo lo que venga.